Arquivos mensuais: Novembro 2016

Coloquio con John Lanchester

El viernes 4 de noviembre, miembros del club de lectura y alumnos de 1º y 2º de BI del IES Rosalía de Castro asistieron a un coloquio del escritor británico John Lanchester; que recibió el  Premio de Novela Europea en el Casino de Santiago por su novela Capital.

John Lanchester, nacido en Alemania, criado en Hong Kong y educado en Inglaterra; sin lugar a dudas es un cúmulo de culturas dentro de una misma persona; pero ¿a qué sitio considera él que pertenece? No tiene una respuesta concreta, ya que ni él mismo se considera completamente alemán o hongkonés o inglés, pero sí que tiene algo claro, que el inglés ha estado siempre con él fuese a donde fuese.

La novela Capital narra la historia de los vecinos de una calle ficticia de Londres, Pepys Road. En ella se puede ver una pequeña muestra de lo que era  situación económica londinense antes de la crisis. Poder mostrar correctamente la situación económica de Londres llevó consigo un proceso de aprendizaje del mundo de las finanzas por parte del autor; que afirma que acabó teniendo que suprimir algunas partes del borrador en las que se expandía en exceso en el tema de la economía (eran demasiados datos, lo que hacía a la novela demasiado pesada). Para poder plasmar sus conocimientos acerca de los negocios y el mundo de la economía, escribió otro libro titulado ¡Huy!: Por qué todo el mundo debe a todo el mundo y nadie puede pagar, que publicó en 2010.

La descripción detallada de las vidas de los personajes muestran el fin que tenía el autor al escribir esta novela: mostrar la realidad. Él mismo nos cuenta como se sentaba en la ventana de su estudio a observar a las personas que pasaban por la calle, buscando  inspiración para crear sus personajes. No buscaba el simbolismo en su historia, se limitó a contar y describir la situación de un grupo de personas que habitan en un mismo lugar y viven vidas paralelas, pero que no tienen nada en común los unos con los otros. Sus personajes son fruto de su mente, pero también de la realidad que lo rodea. A la hora de crearlos intentaba darles identidad,  “conocerlos”, como si fuesen personas reales; a partir de ahí iniciaba la descripción (tratando de no mostrar demasiada emotividad, para no “obligar” al lector a que le guste o no el personaje).

Pese al carácter no simbolista de la historia, el título del libro contiene un significado polisémico y simbólico al mismo tiempo. Por una parte Capital con una connotación de riqueza y por otra Capital en el sentido de ciudad. Un título que sugiere muchas ideas solo con verlo, por esto mismo la “decepción” del autor cuando tuvo que ser sustituido por “Pepys Road”, cuando fue traducido en otros países.

Un libro como este, en el que se cuentan a la vez una serie de historias paralelas, requiere mucho tiempo y planificación; es por esto que el autor nos comenta que escribir el libro le llevó casi o tanto tiempo como planificarlo. Para conseguirlo utilizó como método el uso de fichas, esto consiste en escribir las historias de cada personaje en fichas diferentes, para después poder ordenarlas e intercalarlas a gusto propio (evitando de esta manera perder la esencia independiente que tiene cada historieta dentro del conjunto de la novela).Como escritor suele utilizar un sistema que consiste en escribir un mínimo de palabras por día. Su escritura suele ser bastante sistemática (no le da muchas vueltas a lo que está escribiendo, le gusta esa “frescura” de escribir lo primero que se le ocurre; cuando acaba la novela decide sobre el borrador lo que considera que “sobra” y lo que quiere añadir).

Una de las cuestiones más interesantes, según mi opinión,  llevada a cabo en  la entrevista; pregunta acerca del comportamiento que adopta la gente en situaciones difíciles. Lanchester afirma no creer que las personas se vuelvan avariciosas y egoístas sino que, por el contrario, estas situaciones difíciles (como por ejemplo una crisis) sacan a relucir lo mejor de uno mismo. Verse en “situaciones  extremas” ayuda mucho a conocerse a uno mismo y a saber cómo es en realidad. Es difícil mostrarse ante la sociedad sin ocultar partes de nosotros, a veces, incluso es difícil mostrarse a uno mismo como realmente es. Estos  casos en los que las cosas dejan de ser fáciles y es necesario adoptar posturas “extremas” conseguimos vernos  realmente. John  concluye  esta pregunta contando como él quería plasmar en el libro esa tendencia humana que tenemos a  olvidar las cosas malas y los momentos de crisis cuando todo va bien; citando literalmente al autor “quería capturar ese momento en el que la burbuja está a punto de explotar”.

Concluyo comentando lo mucho que disfruté de esta experiencia; conocer a un escritor como John Lanchester y poder entrevistarlo ha sido increíble. Agradezco al autor por la actitud activa y familiar que nos ofreció durante el todo el coloquio; esto hizo que  la experiencia fuese aún más enriquecedora. La manera en la que respondió a todas nuestras preguntas con una sonrisa y a veces empleando metáforas  facilitó mucho el proceso. Muchas gracias John, siempre serás bienvenido en el IES Rosalía de Castro.

Termino citando una frase dicha por el autor que me encantó: “La manera en la que un escritor cambia el mundo es cambiando la manera en que la gente lo ve”.

                                               Sara Meritxell Riveiro Cores 1º BI C

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Nuevas reseñas de Capital, de John Lanchester

El pasado 4 de Noviembre de 2016, los alumnos del Bachiller Internacional y miembros del club de lectura del IES Rosalía de Castro, tuvimos la oportunidad de entrevistar al autor John Lanchester debido a que ha sido premiado con el Premio Novela Europea Casino de Santiago por su novela Capital. Este título tiene un doble sentido: la acumulación de riqueza y los pecados capitales del Estado. Al escribirla, el autor quería resaltar los cambios que han sucedido en Londres y el problema de la inmigración. Para lograr este propósito, en la novela el mecanismo está montado para que el lector acompañe la evolución, por este motivo en la novela podemos distinguir tres elementos: el narrador, un conjunto de personajes y Pepys Road (la calle donde se desarrolla la historia) que también es un personaje.

La novela trata de una serie de vecinos, que a pesar de convivir en el mismo espacio, es como si vivieran en mundos paralelos, al igual que en la realidad. La historia tiene lugar en la calle Pepys Road que tiene una gran importancia. El autor quería buscar una zona donde vivieran personas totalmente diferentes que en realidad no son una comunidad, a pesar de vivir juntos en una misma calle. El nombre de la calle se debe a que John Lanchester quería rendir homenaje al célebre diarista Samuel Pepys.

Para crear a los personajes, Lanchester pasa por este proceso: primero se imagina los personajes, luego se imagina pasando tiempo con ellos y al final nos cuenta lo que hacen en su vida diaria. Con respecto a este tema, nos contó algo que me pareció bastante interesante: no te pueden gustar demasiado los personajes que creas porque si eso ocurre puede haber un exceso de sentimentalidad en la obra, lo cual no es bueno porque es como si obligara a los lectores a que ellos también les gustaran los personajes, por lo que tiene que alcanzarse un equilibrio. Dos elementos muy realistas son los familiares pakistaníes de la tienda y el albañil polaco, personas muy comunes en Londres.

El libro fue escrito cuando empezó una importante crisis financiera. Para escribir el libro tuvo que informarse y educarse sobre el tema de la finanzas. Al hacerlo, se dio cuenta de que el miedo y la avaricia son dos fuerzas capaces de mover el mundo, las cuales se ven exageradas en un momento de crisis. El autor quería captar en su libro, precisamente el momento justo antes de que estallara la burbuja.

La idea de escribir el libro le surgió en el 2005, principios del 2006, con la intención de escribir una novela sobre la situación por la que estaba pasando Londres. El autor se inspiró en autores del siglo XIX como por ejemplo Dickens. Para escribir el libro utilizó la ironía dramática que consiste en que el lector del libro sabe que está pasando algo pero los personajes que están dentro no lo saben. Algo curioso es que le llevó igual tiempo planificar como escribiría el libro que escribirlo. En cuanto al final del libro, no tenía la idea específica en mente de cómo terminaría el libro pero si el sentimiento que quería transmitir: que los personajes continúan y el tiempo sigue pasando (mantuvo un final abierto).

Por último, decir que fue una experiencia magnífica que nos sirvió para interpretar el libro desde otro enfoque y para analizarlo mejor, gracias a que John Lanchester fue muy claro y conciso con sus respuestas, intentó explicar lo que quería decir con ejemplos, lo cual nos sirvió para entenderlo mejor.

                                                                                  Celia Fernández Rial (1º BI)

El viernes 4 de noviembre, nuestra clase de 1ºBI y algunos compañeros de 2ºBI tuvimos la oportunidad de hacerle preguntas relacionadas con su obra premiada con el Premio Casino al escritor John Lanchester. Pero, ¿quién es John Lanchester?
John Henry Lanchester es un periodista y escritor británico nacido en 1962, en Hamburgo.
Su padre era banquero, por lo que se crió en Hong Kong, Calcuta, Rangún y Brunéi debido a sus numerosos viajes de negocios. De hecho, él mismo comentó en la entrevista realizada este viernes 4, que cuando alguien le pregunta de dónde es no está muy seguro de qué responder. Esta infancia le proporcionó una visión más cosmopolita y amplia del mundo, carácter que influyó notablemente en sus obras. Se educó en Oxford, donde estudió periodismo.
En su carrera periodística para The Observer, se ha dedicado desde las reseñas de libros hasta las necrológicas, pasando por periodista futbolístico y crítico gastronómico.
Escribió un total de cuatro novelas de ficción y otras cuatro de no ficción. Entre las cuatro primeras se encuentra Capital, la obra escogida por el club de lectura y para realizar la entrevista con el autor, ya que fue la ganadora del Premio Casino 2016. A continuación, procedemos a redactar una breve reseña de la obra basada en el coloquio del viernes.
Esta novela cuenta un total de diecisiete tramas, todas relacionadas con una calle que representa la sociedad capitalista londinense: Pepys Road. Se trata de un vecindario acomodado del sur de Londres. Ahí “convive” gente de diferentes culturas y estilos de vida. El autor comentó que a su parecer, hoy en día apenas convivimos con gente a la que vemos diariamente. Por ejemplo, casi no interactuamos con los obreros de nuestro propio hogar, porque en cierta manera nos sentimos en un nivel superior, tal y como se da a entender en la novela.
En este barrio, encontramos desde una entrañable anciana llamada Petunia, que pasa los días en la ventana viendo pasar las furgonetas de repartos, hasta una familia de emigrantes paquistaníes que posée una tienda en la calle. Pero la trama que yo consideré más, digamos, central, sería la de Roger. Roger Yount es un hombre que aspira a ganar más dinero y a tener dos mujeres. Al final del libro, tras muchas vueltas, Roger abandona Pepys Road (elemento que comentaré más adelante en cuanto hable de los personajes).
En cuanto al estilo, esta novela combina la narrativa moderna con el ensayo, estilo cultivado también por el autor. No sólo nos cuenta las historias que acontecen a lo largo de la novela, sino que también nos da ciertas explicaciones sobre la situación económica de Gran Bretaña. Ya en el prólogo, explica cómo Pepys Road pasó de ser un vecindario para familias jóvenes llenas de ilusiones a ser un vecindario de gente acomodada (o que ya poseía la casa) tras su revalorización en la crisis.
Algo que encontré curioso del libro, fue el título, ese elemento al que no solemos prestar demasiada atención. Una de las preguntas hechas en el coloquio hacía referencia al título, y preguntaba si era un título polisémico elegido a propósito o si era una simple coincidencia. Lanchester respondió que su intención era proponer la relación tan próxima entre la idea de ‘capital’ como ciudad importante y el ‘capital’ referente al mundo de las finanzas. Para ejemplificar un poco este concepto eligió las 3F que se dice que Londres posee: Fashion (moda), Fútbol y Finanzas, y cómo esta última juega un papel tan importante a la hora de concebir Londres como una ciudad tan importante.
Mi pregunta seleccionada para la entrevista hacía referencia a los personajes. Se trata de la siguiente: ¿es cada personaje individual o el conjunto de todos ellos forma un personaje colectivo? La razón de mi pregunta es que tantas historias interconectadas nos recuerdan a obras como La colmena, de Camilo José Cela, pues son numerosos personajes (cada uno con su propia trama) que acaban formando uno colectivo, que en este caso sería Pepys Road. Lanchester respondió que ambos, que precisamente uno de sus objetivos con este estilo era dar la sensación de que la calle Pepys Road era un personaje más. Es por esto que el hecho de que Roger abandone la calle sea algo más importante de lo que parece. No es tan sólo el final del libro y de la vida de Roger en Pepys Road, ya que una vez se muda, él sigue con su vida en otro lugar, al igual que el vecindario. El mismo Lanchester dijo que hay películas que terminan con la pantalla fundiéndose en negro y que hay otras películas en las que la cámara se aparta y deja de enfocar al personaje protagonista. El tipo de final que quería para Capital era el segundo, y así lo consiguió con este elemento.
Además, ya que Pepys Road representa Londres, y que el autor identifica Londres como una ciudad cosmopolita, interpretamos esta obra como una especie de crítica hacia esta sociedad capitalista y consumista en la que vivimos actualmente. Y en mi opinión, esta obra convierte al lector en un vecino más de Pepys Road, pues al leer la novela tenemos esa sensación de estar fisgando por una ventana de la calle como otro vecino introducido en esta telaraña de historias.
Por último, mi opinión personal. Esta obra me pareció bastante sorprendente por el hecho de mezclar la narrativa con el ensayo, por explicar la realidad con ficción. Ficción que al fin y al cabo es más real de lo que en un inicio pensamos, pues muchos personajes están inspirados en gente real, como explicó John Lanchester el viernes. Mencionó en concreto a la familia paquistaní dueña de la tienda, ya que en su barrio también hay una tiendecita de ese tipo. Me pareció una obra que engancha nada más empezar por lo que comenté anteriormente de que te hace sentir como un vecino más cotilleando por la ventana. Tan sólo encontré un “defecto”, y es que su lectura acaba haciéndose un tanto pesada. Tal vez haya demasiadas historias juntas y yo eliminaría alguna, aunque en cierto modo es a la vez algo que le da un toque de personalidad a la obra.

                                                                          Chelo Quintáns Badillo (1º BI)

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Los nuevos Premios San Clemente

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Ayer se falló el Premio Arzobispo Juan de San Clemente en su XXII edición. Resultaron elegidos por los respectivos jurados el francés Pierre Lemaitre, en la modalidad de lengua extranjera, por Irène; Sara Mesa, en narrativa española, por Cicatriz; y Xabier Quiroga, en novela gallega, por Izan o da saca

Esta nueva edición es la más internacional celebrada hasta el momento, con la participación de estudiantes de seis centros educativos de otros países como jurado para la selección de la mejor novela en narrativa española, además de seis gallegos.

Noticia en La Voz de Galicia

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RESEÑA DE LA ENTREVISTA A JOHN LANCHESTER, AUTOR DE LA NOVELA CAPITAL

 

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ELENA CALZADILLA SUÁREZ 1º BI

John Lanchester, autor de la novela “Capital” nació en Alemania, se crió en Hong Kong y fue educado en Inglaterra. Debido a que vivió en muchos lugares, él considera que no pertenece a ninguno de ellos, y afirma que su único hogar es el inglés porque era el hilo común de todas las ciudades en que vivió, el idioma inglés siempre estaba presente.

Una calle ficticia de Londres, denominada Pepys Road, es uno de los protagonistas de “Capital” , y los personajes de esta novela viven o trabajan en ella, siendo personas que no forman una comunidad. Algunos se conocen entre ellos, otros no, pero casi todos acabarán cruzándose en un momento dado. El nombre de esta calle fue elegido en homenaje al cronista Samuel Pepys, que una vez retirado se fue a vivir al barrio en el que está basado la obra, Clapham.

El autor declara que lo único que ha hecho en esta obra es describir lo que ve desde la ventana de su casa de Londres. Lanchester buscaba un núcleo de vecinos sin nada en común, un intento de descripción realista de lo que ve desde la ventana de su casa, ventana desde la cual al principio de la escritura de la novela se dedicaba simplemente a observar.

La temática del libro es el ansia de la sociedad actual de ganar dinero a toda costa, de adquirir propiedades, especular, ganar más dinero, en definitiva, es el culto al dinero y la sociedad de consumo. Pero en este caso el término ‘Capital’ tiene más de un significado, se refiere a Capital como el dinero y además como el conjunto de pecados capitales del Estado.

En relación al argumento, John Lanchester dio unas pinceladas. Nos presentó a algunos de sus personajes, como Roger Yount, que es un banquero de la City que espera una prima anual suficiente para pagar su segunda vivienda; ya tiene dos coches y también quisiera tener dos mujeres. Antes de conseguir lo que sueña, se queda sin trabajo, cargado de deudas y al cuidado de su hijo menor, porque su mujer lo abandona temporalmente. Por su parte, Ahmed es un pakistaní que tiene una tienda y dos hermanos, uno vago y fundamentalista, otro trabajador y demócrata. También está Petunia, una anciana que no sabe que en su casa hay escondido medio millón de libras. Y Zbigniew, el albañil polaco, y Smitty, un artista del escándalo y cuyo verdadero nombre nadie conoce, y solo sabemos que es nieto de Petunia…

Es importante la localización de la novela en Londres porque la trama comienza poco antes de que estallara la crisis financiera y Londres es una ciudad en la que las finanzas tienen una gran importancia.  Además, la gran concentración de población que hay en Londres genera muchas tensiones y fricciones. La crisis económica invade Londres y el mundo, y cada uno de los vecinos de la calle recibe una postal entre amenazante y siniestra que dice «Queremos lo que usted tiene». ¿Será su vivienda, sus tesoros escondidos, sus deseos, los confesados y los inconfesables?

Todos estos personajes conviven en el mismo sitio, pero todos en mundos distintos y eso se refleja en la realidad, refiriéndonos a gente pobre y gente rica, que están viviendo vidas diferentes: quiere reflejar una comunidad que realmente no es una comunidad, son vidas en paralelo: es algo común a muchas ciudades de Europa, a causa de la inmigración. La calle se convierte en un personaje en sí mismo. Según su autor, en esta novela hay tres elementos: el narrador, los personajes que viven en ella y la propia calle.

Respecto al oficio de escritor, John afirma que hay dos tipos de escritores: los que planifican toda la obra y los que simplemente se dejan llevar y empiezan a improvisar, los que necesitan tener la estructura pensada desde el principio y los que simplemente no tienen ni idea de lo que van a escribir. El autor de Capital claramente se considera del primer grupo, planificador. La primera etapa de la escritura del libro es no escribir, no trabajar, simplemente observar, observar lo que pretende transmitir a los lectores. Más tarde empieza a escribir y si ve que se ha olvidado de algo no sigue adelante a ver qué sucede con la trama, pone un asterisco y escribe una nota indicando que falta algo. Hace varios, borradores, leyendo la historia varias veces para comprobar que lo escrito está acorde con lo planificado. El método de trabajo del autor es a través de programas informáticos en los que tiene la historia escrita en tarjetas y puede ir cambiándolas de orden según los sucesos vayan pasando.

El autor también nos habló sobre la estructura de la obra. Dice su autor que empezó con la calle Pepys Road como elemento fundamental. Más tarde comenzaría a poblarla con personas normales que van conociéndose, y poco a poco se harían cada vez más reales. Los personajes que él quería, pero sin un sentimiento demasiado estrecho, ya que el autor dice que no debes encariñarte demasiado con ellos, tener un sentimiento fuerte hacia los personajes de tu trama ya que eso haría la obra demasiado sentimental y obligaría al lector que sienta sentimientos similares a los del autor. Él no piensa en el lector cuando escribe, su método no es usar al lector como un instrumento. El lector acompaña el libro hasta convertirse en un personaje más.

La manera en la que un escritor cambia el mundo es cambiando la manera en que la gente ve el mundo- Baldwin

Uno de los propósitos de la novela fue hacer conocer a la gente hasta qué punto la inmigración está tan presente en Londres, primero tenía pensado hacer que todos los personajes fuesen inmigrantes, pero abandonó esa idea.

Empezó escribiendo la historia sin tener grandes conocimientos de economía y ahora se ha vuelto un experto, ha hecho un ensayo con muchos datos específicos que no ha puesto en la novela para no aburrir al lector. El autor considera que hay dos grandes fuerzas que mueven el mundo: la avaricia y el miedo. Cuando las cosas van bien, económicamente hablando, crece la avaricia, y cuando van mal, crece el miedo. Ambas están moviendo la sociedad de mercado.

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Encuentro con John Lanchester

img_8171Hoy día 4 de noviembre de 2016, los alumnos del Bachillerato Internacional, pertenecientes al club de lectura del instituto Rosalía de Castro, tuvimos la gran oportunidad de compartir un coloquio con el autor John Lanchester por su obra Capital.

Durante la charla, los alumnos le formulamos diversas preguntas; por eso en este breve texto, me gustaría resaltar algunos puntos mencionados por el autor, que nos ayudaron, y sobre todo complementaron a la perfección la lectura de esta obra.

En primer lugar, una de las cosas que más me llamó la atención, fue que el autor, en todo momento utilizó metáforas y comparaciones de la vida diaria, por lo que, además de hacer más sencilla la explicación de su punto de vista, conectó perfectamente con nosotros.

Cuando trató el tema del valor simbólico de Pepys Road, la respuesta fue clara y concisa: en ningún momento buscó el simbolismo; sólo buscaba retratar una zona donde conviven personas procedentes de distintos lugares, que en su vida diaria forman comunidades: en el trabajo, on-line, etc, pero que nunca llegan a formar una verdadera comunidad de vecinos. Y esto obviamente pasa hoy en día. Vivimos demasiado pendientes de nuestras ocupaciones, nuestro trabajo y nuestros teléfonos móviles, y a veces dejamos abandonada una parte esencial de las vidas, que es la comunicación familiar. Ya no solo de parentesco, sino de vecindad.

Si a continuación explicamos la manera que tiene John Lanchester de crear sus obras, destacaremos los siguientes puntos: antes de comenzar a trabajar (escribir), siempre observa. Y es algo que debemos aplicar al día a día de cada uno de nosotros; ya que muchas veces, ya bien sea en un examen, en una relación, etc., solemos pensar que ya lo sabemos todo, y nos ofuscamos en decirlo y hacerlo todo cuanto antes, y esto es un gran error. Para llegar a conocer algo casi a la perfección y ser capaces (de crear una obra literaria, de demostrar conocimientos en una prueba o de mantener una relación), primero debemos observar. Esto queda reflejado claramente en una cita del físico Albert Einstein: “Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras, observa su comportamiento”.

Después de observar detalladamente, le dedica un tiempo a la planificación de la obra, que curiosamente le lleva el mismo que escribirla. Se imagina la estructura de la obra, en este caso, le da especial importancia a la calle y a su visión, y finalmente se imagina a los personajes; de alguna manera trata con ellos, y parece que los llega a conocer en profundidad, tal que casi llegan a ser personas reales. Y va más allá de si nos van a gustar o no dichos personajes, de si su carácter va o no a encajar con nosotros; busca hacerlos reales, busca que la obra funcione. Todos los días tratamos con personas; unas encajan y otras no. La vida en sí es un puzle, y las personas somos las piezas; y a veces pertenecemos a puzles diferentes. John Lanchester compara esta situación con el diseño de un coche, donde el conductor es la pieza clave del proceso, pero a la cual no se le pregunta absolutamente nada durante su fabricación. Lo que cuenta es el resultado final, si resulta atractivo y funciona, tanto la obra como el coche.

También me parece relevante destacar que él mismo reconoce que corre el peligro de que uno de sus personajes le guste demasiado, porque le puede llegar a quedar demasiado sentimentalista y esto obligaría al lector a verse forzado, a que sí o sí, también le gustara.

A la hora ya de escribir sus obras, no revisa lo que escribe, dado que le dedicó suficiente tiempo a la planificación. En este punto del proceso es donde reside la frescura de la primera idea.

Otro punto que me gustaría mencionar, dado que me siento especialmente identificada con este aspecto, es el de que los autores sienten que no encajan. John Lanchester en concreto mencionaba que al viajar a tantos lugares, nunca sabe qué contestar cuando le preguntan de dónde es, pero que él no lo ve como algo negativo, sino que es lo que lo impulsa y lo motiva a seguir escribiendo; y que lo que sí puede afirmar es que durante toda su vida, lo único que no cambia es su familia y el hecho de hablar inglés.

Las cosas no duran eternamente, muchas incluso son efímeras; y los cambios son inevitables. En muchas ocasiones en nuestras vidas, no queremos reconocer o superar etapas; simplemente no queremos cambiar; nos aferramos a aquello que nos proporciona una seguridad. Pero a veces lo hacemos inconscientemente; un ejemplo de esto serían los cambios graduales. Él pone el ejemplo de Londres y lo compara con una rana dentro de una olla con agua hirviendo. Simplemente no se da cuenta de que lo que está sucediendo hasta que es demasiado tarde y ya no hay marcha atrás. Esto nos resulta sencillo de comprender porque lo vivimos mínimo una vez en nuestras vidas; pero yo me atrevería a decir que no a todo el mundo le afecta lo mismo y de la misma manera. Citando textualmente al autor: “Es en las circunstancias más difíciles cuando aprendes realmente quién eres.”, cuando a pesar de que todo lo que te rodea es negativo y va en tu contra, sacas lo mejor de ti, demuestras que eres, y sobre todo quién eres. Un punto a tener en cuenta, es que a veces cuando finalmente conseguimos lo que tanto buscábamos en primer lugar, nos damos cuenta de que no es realmente lo que teníamos pensado que resultaría; en ese instante te replanteas muchas cosas, buscas donde pudo estar el error y tendemos a olvidarlo. Pero creo que esto nos llevaría por el camino equivocado, porque no se trata de olvidar las malas etapas ni de hacer como si nunca existieran, porque realmente son parte de nuestra vida, son las que de verdad nos marcan para ser quién somos cada uno de nosotros; se trata de superar y de afrontar los cambios.

Para concluir, decir que si en algún momento de nuestras vidas sentimos que no encajamos con la situación que vivimos, si sentimos que las piezas pertenecen a un puzle distinto, no tengamos miedo, no nos sintamos extraños, porque es algo normal, solo hay que conseguir las piezas correctas, cambiar las que no encajan y buscar las que se adaptan a la perfección con la nuestra. Todo se basa en hallar el punto exacto entre observación, planificación y frescura de lo espontáneo.

                                                                                                   Mariña Rodríguez Arizabalaga

                                                                                                                                    1º BI

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Reseña del coloquio con John Lanchester

img_8163John Lanchester ha sido galardonado por el Premio Novela Europea de Santiago 2015 gracias a su novela crítica de un Londres contemporáneo, Capital. El pasado 3 de noviembre llegó a Santiago de Compostela para recibir oficialmente este premio. Con motivo de su visita, los alumnos del BI del IES Rosalía de Castro y miembros del Club de Lectura tuvimos la suerte de hacer con él un coloquio sobre su novela. Fue una muy buena experiencia, en la que pudimos entender el porqué de muchos aspectos relacionados con Capital y otros que nos ayudaron a entender mejor la realidad internacional y capitalista en la que vivimos.

Una de las primeras preguntas versaba sobre la polisemia presente en el propio título del libro. Al parecer, John Lanchester lo escogió por ese doble significado entre ‘dinero’ y ‘ciudad’ que contiene la palabra Capital. Cuando el libro fue traducido en varios países algunos de ellos decidieron cambiar el título por “Pepys Road”, que es la calle en donde tiene lugar la historia. Esto lo decepcionó un poco porque la variedad de significado presente en Capital era importante para él. Una curiosidad es el hecho de que el nombre de la calle fue escogido como homenaje a Samuel Pepys, funcionario naval, político y célebre diarista británico. John Lanchester quiso hacer una descripción lo más realista posible de la vida londinense, por lo que la calle no fue escogida con un objetivo de simbolismo. Sin embargo, sí quiso transmitir el sentimiento de que “Pepys Road” es un personaje también. Esto aparece en otra de sus novelas, El puerto de los aromas, en la que Hong Kong se siente como un personaje más. Su objetivo es hacer ver que, a pesar de que los personajes se vayan, o que la historia acabe, la calle va a seguir estando allí. Para John Lanchester sus personajes acaban formando parte de su vida. Antes de poder escribir sobre ellos tiene que llegar a conocerlos, ser capaz de mantener una relación con ellos. Sin embargo, nunca llega a encariñarse con ninguno de ellos más de lo que debe porque eso supondría el peligro de hacer perder el equilibrio de una buena novela. Su objetivo es poder encontrar la relación entre afinidad y distancia.

Por otra parte, pudimos aprender que existen dos tipos de escritores, los que escriben sin más y los que se pasan mucho tiempo planeando un libro antes de poder escribir. Él forma parte de este segundo grupo, ya que nos confesó que le llevó tanto tiempo planear Capital como escribirlo. Fue a finales de 2005 y principios de 2006 cuando tuvo la idea de crear esta novela porque se dio cuenta de que deseaba escribir sobre Londres y su modo de vida cosmopolita. Al principio se pasó mucho tiempo mirando por la ventana de su casa y consiguiendo así las respuestas a las preguntas más importantes: ¿Quién? ¿Cómo? ¿Dónde? De esta manera decidió el papel del narrador, los personajes y que la acción se encontraría en una calle. También determinó que usaría el recurso de la “ironía dramática”, que consiste en que los personajes ignoran algo que los lectores conocen. Otro aspecto a destacar es que consiguió su inspiración de escritores del siglo XX como Hemingway, Tolstoi o James Joyce. Se dio cuenta de que esos escritores gozaban de más libertad en sus técnicas de escritura y decidió que a pesar de vivir en épocas tan diferentes él iba a hacer lo mismo con su novela. Quiso hacer un narrador omnisciente, lo que significa que va a saber absolutamente todo sobre los personajes. Los únicos aspectos que no quiso incluir fueron el de rectitud moral y el de enseñanza en forma de sermón que estaban muy presentes en esa época. De hecho, no piensa en el lector como un instrumento al que manejar cuando está escribiendo, sino que el propio libro es un mecanismo en el que el lector está implícito.

A pesar de ser de nacionalidad británica, John Lanchester nació en Hamburgo y pasó parte de su infancia en Hong Kong antes de volver a Inglaterra. Durante nuestra charla, nos contó que todos los escritores se sienten fuera de lugar de una forma u otra y que para él esto significa no encajar en ningún sitio. Sus experiencias han influenciado en su forma de escribir y percibir el mundo. El tener esta amplia perspectiva internacional le ha ayudado a notar el cambio gradual que ha tenido lugar en Londres desde hace unos años. Además, nunca habría estado tan interesado en los estereotipos raciales e inmigración de no haber sido por todo lo que ha vivido. Para él, la concentración de gente tan diferente en Londres crea una atmósfera especial en la historia que es difícil de encontrar en otras ciudades. Por ejemplo, en Los Ángeles no se podría hacer una novela sobre vecinos porque realmente no hay vecinos. Sin embargo, él mismo dijo que es cierto que todas las ciudades comparten la realidad de una sociedad dividida entre ganadores y perdedores. Otra peculiaridad londinense es el aspecto de las “Finanzas”. John Lanchester nos explicó que Londres es conocido por las tres F, “Football, Finance and Fashion”.  Dijo que el aspecto de “Football” y “Fashion” se puede encontrar en otros muchos lugares pero el de “Finance” es muy característico de urbes económicas como Londres, Nueva York y Singapur. Debido a esto tuvo que aprender sobre economía y finanzas antes de poder escribir Capital. Sus principales objetivos eran poder hacer ver a la sociedad lo importante que es la inmigración en Londres y capturar el estallido de la burbuja de avaricia e inconsciencia en la que vivía. Algo que preocupa a John Lanchester es que el Brexit suponga un gran cambio para Londres, que la convierta en una ciudad menos internacional y cosmopolita. La realidad es que la población británica no sabe que va a ocurrir con certeza y la mayoría espera que consigan una situación similar  a la suiza y noruega.

Esta experiencia fue muy enriquecedora para nosotros. Pudimos conocer a un importante escritor, que además nos ha ayudado a entender aspectos del mundo esenciales para nuestro futuro. Lo hicimos de una manera divertida y familiar porque John Lanchester es muy agradable y respondió a todas nuestras preguntas siempre con una sonrisa.  Estamos muy agradecidos por su visita y esperamos que sepa que siempre será bienvenido en el IES Rosalía de Castro.

                                                           Adela Cebeiro Munín 1ºBI L

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Conmemoración do Día da Ciencia en Galego

2016_11_4_29968s740xO Día da Ciencia en Galego na súa sétima edición recoñece a don Cruz Gallástegui Unamuno, como introdutor en Galicia da xenética vexetal. Dirixiu a Misión Biolóxica de Galicia, que tivo a súa sé na Facultade de Veterinaria de Santiago (hoxe a edificio está ocupado polo Parlamento Galego).

Ao acto conmemorativo que tivo lugar o venres 4 de novembro no Parlamento de Galicia asistiron o Director, os Xefes de Departamento de Bioloxía e Física e Quimica do noso centro, acompañados dun grupo de alumnos de 1º de Bacharelato Internacional.

Ver a noticia en galiciaconfidencial.com

¿Quén era don Cruz Gallástegui?

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Coloquio de John Lanchester con alumnos de 1º y 2ºde Bachillerato

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El viernes 4 de noviembre tuvo lugar en el Salón de Claustros del Instituto un coloquio del escritor británico John Lanchester con los alumnos de Bachillerato, tras la lectura de su novela Capital, que recibió recientemente el Premio de Novela Europea en el Casino de Santiago.

Con anterioridad habíamos preparado el acto en las aulas, con una presentación en la que se daba a conocer al autor y su obra. Podéis ver en este enlace toda la información.

La grabación en vídeo de este acontecimiento figura en el siguiente enlace: Coloquio con John Lanchester en el IES Rosalía de Castro

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Trabajo en el Club de lectura de 2º de ESO. Paganini.

Los alumnos del club, dirigidos por la profesora Mª Isabel Alonso, han estado trabajando sobre Paganini, siguiendo las directrices que este año se han marcado las Bibliotecas escolares de Galicia, y su lema para este curso: Biblioteca escolar. Territorio das artes

Figuran aquí algunos de los materiales sobre los que se está desarrollando este trabajo.

indice

La película

Niccolò Paganini

El mejor violinista del mundo. El músico diabólico. El genio del violín. El inventor del espectáculo. Paganini mereció todos esos sobrenombres. ¿Quién fue en realidad este personaje singular? Niccoló Paganini nació en Génova en 1782. Allí estudió con músicos locales. Empezó a estudiar la mandolina con su padre a los cinco años. A los siete años comenzó a tocar el violín. Hizo su primera aparición pública a los nueve años. A los trece realizó una gira por varias ciudades de Lombardía. No obstante, hasta 1813 no se le consideró un virtuoso del violín. Tuvo como maestros a Giovanni Servetto y Alesandro Rolla. No digirió bien el éxito precoz y se emborrachaba continuamente. Una dama desconocida lo salvó de esa vida licenciosa.

En 1801 compuso más de veinte obras para guitarra y otros instrumentos. Fue director musical en la corte de Maria Anna Elisa Bacciocchi, princesa de Lucca y hermana de Napoleón. En 1813 comenzó sus giras por Italia. Su forma de interpretar atrajo la atención de la crítica y el público. ¡Qué dominio del instrumento exhibía! Luego viajó a Viena, París y Londres. En París conoció al pianista y compositor húngaro Franz Liszt. Liszt, deslumbrado por su técnica, desarrolló un correlato pianístico del arte de Paganini con el violín.

Su técnica dejaba boquiabierto al público. Paganini entregó muchos momentos mágicos al público en aquellos años. ¡Ojalá existieran grabaciones de sus interpretaciones! Pensaban que había pactado con el diablo el secreto de su arte. Su apariencia excéntrica y sus adelantos musicales eran una verdadera obra de arte. En la mayoría de sus manuscritos aparecía una nota extraña con el apunte «nota 13». Podía interpretar obras de gran dificultad únicamente con una de las cuatro cuerdas del violín. También tocaba a dos o tres voces. En sus solos parecían varios los violines participantes. Además, en la mayoría de sus espectáculos usaba la mprovisación. Tal vez esa fue la clave de su éxito.

Sus obras incluyen veinticuatro caprichos para violín solo, seis conciertos y varias sonatas. Y creó numerosas obras con presencia de la guitarra, exactamente doscientas piezas. Llegó a poseer cinco violines Stradivarius, dos Amati y un Guarnerius. Su salud se fue deteriorando por un cáncer de laringe. El tratamiento con mercurio contra la sífilis, por recomendación de su médico, fue convirtiéndolo en un ser de apariencia siniestra. Finalmente, murió en Niza el 27 de mayo de 1840. Su imaginativa técnica influyó notablemente en los compositores posteriores.

Consulta estos enlaces

Museo de Génova. Paganini

El violinista del diablo

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